|
AUTOACEPTACION Desde el corazón de GUSTAVO Voy a contar un poco de mi trayectoria personal, de mi difícil proceso de autoaceptación como homosexual, enfatizando un periodo reciente y muy especial de mi vida. Mi nombre es Gustavo, soy de Porto Alegre y tengo 31 años. Desde la adolescencia, me sentía atraído por personas de mi mismo sexo, pero no me aceptaba así. Tuve algunas pasiones "platónicas" por chicas, pero sexualmente eran los chicos los que me atraían. Además, escondía esto a todo el mundo, hasta a mi mismo, muchas veces. Por esto, crecí muy aislado del entorno social. Siempre tuve pocos amigos, me volví un chaval tímido, volcado sobre mi mismo. Comencé a tener relaciones sexuales solamente a partir de los 19 años. La primera experiencia fue con un joven de la universidad que yo conocía. Fijamos un encuentro por notas dejadas en la pared de un servicio. Cuando nos encontramos hubo un interés recíproco y mantuvimos esa experiencia. Me sentí fatal, como si hubiese hecho algo sucio, erróneo. Me juré a mi mismo que nuca mas haría "aquello" nuevamente. De hecho me negué a quedar otra vez con aquel estudiante y nunca mas lo vi. Enseguida intenté enamorar a una compañera de la universidad. Nunca pasó de un corto amorío, pues no sentía nada especial por ella, solamente amistad. Continuaba sintiendo atracción física por los hombres y cada vez me sentía peor por esto. Volví a relacionarme sexualmente con los jóvenes, después de algunos meses. SIempre hice todo a escondidas, sin involucrarme con mis compañeros esporádicos. En general, también terminaba sintiéndome mal después de las relaciones, con sentimiento de culpa, no consiguiendo ni siquiera placer físico muchas veces. Mis relaciones sexuales eran muy ocasionales, siempre con gente desconocida y muy raramente encontraba otra vez al mismo compañero. Siempre tuve mucho miedo de que algún familiar o conocido mío descubriese algo. Hará unos seis años atrás, las cosas se empezaron a complicar. Cuanto mas intentaba reprimir mis deseos sexuales, mas afloraba. Me excitaba con bastante facilidad. Comencé a buscar parejas con mas frecuencia. raramente se concretaba un acto, pues no podía salir con cualquiera, pero lo intentaba cada vez mas.
Un día encontré un compañero de sexo, que en realidad era un chantajista, que me exigió dinero para no revelar mi homosexualidad a mis familiares y compañeros de trabajo. Fue algo terrible, el utilizó el terror psicológico conmigo, haciéndome sentir un criminal. Fue la peor experiencia de mi vida. Con pavor de que mi vida sexual fuese revelada, cedí al chantajista y le entregué dinero. Otra vez me prometí a mi mismo que nunca mas me acostaría con otro hombre. Estuve mucho tiempo sin procurar a nadie, pero no pude controlar mis deseos. Entre tanto, mis relaciones pasaron a ser cada vez menos frecuentes, dos o tres veces al año apenas, pues empecé a sentir miedo. Mi vida sexual quedo prácticamente restringida a la masturbación. Por lo que tengo dicho hasta aquí, tal vez parezca que mi vida era horrible, solamente sufrimientos. Sufría bastante, si, pero en verdad nunca fui un joven infeliz. Es que siempre intentaba dejar la sexualidad de lado, buscando placeres en otras cosas, como viajes, cine, lectura, etc. Estaba conformándome con la perspectiva de que mi futuro seria estar solo, y aprendía a tener placeres en soledad. Desde esto, busque la realización profesional, lo que, de cierta manera, siempre fue una especie de fuga, de compensar el lado afectivo que siempre me faltó. Las cosas comenzaron a cambiar drásticamente en 1999. Conocí a una muchacha en un viaje y nos hicimos muy amigos. Empezamos a vernos con frecuencia y siempre me sentía muy bien después de estar con ella. Me fui sintiendo muy cercano a ella. Su nombre es Cintia. Nunca había pensado que esto podía sucederme. Sentía una gran apetencia de estar junto a ella y hasta la atracción física que sentía por los hombres desapareció, o mejor, fue sofocada por algún tiempo. De repente me sentí de un momento para otro, libre de todos los impulsos contar los que yo había luchado inútilmente por muchos años. Un día, cuando volvíamos de un paseo, ella me besó en el autobús. Quede sorprendido y muy asustado y literalmente salí corriendo. Decidí que debería abrirme con Cintia y le conté sobre mi sexualidad y los cambios que me estaban sucediendo desde que la había conocido. En ese instante quedamos los dos algo frustrados, pero en la semana siguiente iniciamos un noviazgo. Me sentí superfeliz, pues encontré que estaba "curado" y que pasaría a ser un heterosexual "normal". No obstante, la relación no llego a seguir adelante, pues lo que yo sentía por Cintia era un gran cariño sin ninguna atracción física. En el mismo día en que rompimos nuestro noviazgo, volví a sentir atracción física por los hombres. Inicialmente, me sentí frustrado por mi "fracaso", pero fue una experiencia válida, pues por primera vez me di cuenta de cuanto estaba necesitando sentir cariño y afecto por una persona. En aquella misma época, yo había empezado a entrar en salas de chat por Internet. En las charlas virtuales con otros gays empecé a percibir la cuestión homosexual de otra manera. En algunos chats, descubrí que muchos hombres eran felices, convivían con su homosexualidad sin problemas, en tanto otros habían pasado por problemas de autoaceptacion parecidos a los míos. Poco a poco comencé a encarar mi homosexualidad con mas naturalidad. En octubre del pasado año conocí un muchacho de Niteroi en una charla del chat. El se llama Rudinei. Simpatizamos mutualmente y comenzamos a escribirnos mensajes por email. Hablábamos de asuntos diversos como música, cine, literatura, nuestras experiencias de vida, etc. Ya en su primer email, Rudinei me llamo "mi compa". En principio quede algo cortado por tanta intimidad, pero luego pase a apreciar su tratamiento cariñoso conmigo. Después de algunas semanas, pasamos a hablar en vivo por el ICQ. En nuestra primera charla, Rudinei entro en una especia de juego de seducción conmigo. Por ser muy tímido, quede algo avergonzado y sin saber que decir, pero pronto pase a corresponderle la broma. Aquella noche me sentó confundido y experimente una mezcla de sentimientos. Me sentí perturbado, excitado, con miedo y me revolvía en la cama sin lograr dormir, aunque estuviese con mucho sueño. Al día siguiente, le escribí un email a Rudinei diciendo que la gente debería intentar no involucrarse demás, al fin y al cabo solo nos conocíamos virtualmente y, debido a la distancia, una relación mayor traería mas sufrimientos que alegrías. El me contestó que no estaba creando expectativas, que tenia plena conciencia de la distancia y que no iría a caer en enamorarse de alguien que conocía solamente por Internet. Me sentí medio ridículo por haber tratado aquel asunto y resolvía también enfocar las cosas de esa manera. Así continuamos nuestro rollo virtual por el ICQ. SIempre me sentía muy bien después de nuestros "encuentros", feliz conmigo mismo y con una creciente voluntad de algún día poderlo conocer personalmente. Una noche estuvimos mas de cuatro horas chateando. Estaba encontrando fascinante aquel clima especial que había surgido entre nosotros. aunque restringido a lo virtual. Pronto el interés mutuo fue aumentando y las charlas por el chat se hicieron insuficientes. Así pasamos al teléfono. El principio tuve dudas, pues yo vivo con mis padres y ellos no sabían de mi orientación sexual. Pero Rudiei insistió, me dio su numero por email, y en un impulso inexplicable, le llamé en una madrugada de sábado. Por suerte el estaba llegando a su casa y no lo encontré en la cama como había imaginado. Adore escuchar su voz en esa primera charla por teléfono, acordando cambiarnos fotos. Cuando recibí su foto quede tan impresionado que soñé con el por primera vez en aquella noche. Fue un sueño que me marcó mucho, pues me acorde d e muchos detalles, siendo raro que yo recuerde con exactitud los sueños nocturnos. Además de eso, mi fallecido abuelo aparecía en el sueño. No soy religioso ni acostumbraba creer en los espíritus, pero quede impresionado, pues mi madre continuamente sueña con este abuelo mío y recibe mensajes de el en los sueños. En mi sueño, el abuelo me conducía a un sitio donde yo me iba a encontrar con Rudinei y me lo presentaba. Entonces yo le dije "Tu eres Rudinei?". El hombre del sueño me dijo que no, que Rudinei aparecería mas tarde por allí. Yo percibía que el hombre no era o que se había transformado en alguien diferente de la foto que yo había recibido. El también me dijo "esta bien que lo veas, porque Rudinei esta necesitando mucho cariño". Fue en este momento que quede bastante impresionado con el sueño. Le mande un mail a Rudinei, contándole mi sueño. En su respuesta, el me dijo que había encontrado el sueño muy interesante y se mostró mas cariñoso que antes, diciendo que le gustaría que yo estuviese con el, que de hecho estaba sintiendo mucha falta de cariño, y que sentía que un encuentro personal entre nosotros era inevitable. Mi corazón se aceleró al leer esas palabras. Lo leí y releí varias veces y fui invadido por un gran sentimiento de alegría, bienestar, satisfacción y, al mismo tiempo, ansiedad y un poco de miedo. Descubrí que estaba fascinándome por Rudinei, un hombre que apenas concia por contacto virtual y fotografía. No pude dejar de encontrar aquella situación muy extraña, pues nunca imagine que fuese posible involucrarse tan intensamente con una persona por Internet. Por aquellos días, a mediados de diciembre, Cintia me comunico que iría a visitar a unos parientes en Rio de Janeiro y me invito a ir con ella. Acepte rápidamente su invitación, pues de inmediato se me ocurrió la idea de extender el viaje hasta Niteroi y finalmente conocer a Rudinei personalmente. Le hable de mis planes de viaje y el me invito a pasar un fin de semana en su casa. Cada vez estaba mas ansioso a medida que se acercaba la fecha del viaje. Puede decir que por aquellos días viví momentos mágicos. Nunca me había sentido tan próximo a una persona. Pensaba en Rudinei todo el tiempo y estaba superfeliz cuando me hablaba por el ICQ o por teléfono. Además de todo eso, me sentía muy bien conmigo mismo. Por primera vez estaba aceptando plenamente mi sexualidad y era feliz por el hecho de estar apasionado por otro hombre. Finalmente llego el día del viaje. Cuando me vi delante de Rudinei, en la estación de Nioteroi, estaba tremendamente ansioso, con las piernas temblorosas. Nos reconocimos de inmediato y nos abrazamos. Hablamos sobre generalidades en camino a su casa, para ir rompiendo el hielo. Al llegar a su apartamento, nos abrazamos mas intensamente y llego el primer beso. Menos mal que Rudinei es mas extrovertido y no tímido como yo, pues yo habría sido incapaz de tomar cualquier iniciativa. Dormimos juntos aquella noche y a pesar de que yo estaba algo tenso debido al cúmulo de expectativas, fue simplemente maravilloso. Era la primera vez que hacia sexo con cariño, con alguien con quien me sentía acogido, y también, por primera vez, no sentí remordimientos ni sentimientos de culpa. Finalmente me estaba encontrando a mi mismo, descubriendo el camino de la felicidad!. RUdineo confirmo ser una persona excepcional, sensible, cariñoso, amigable. Todo lo que alguien como yo podría soñar en un compañero. Al día siguiente, hablamos bastante y el dejo claro que no podría haber nada mas que una gran amistad entre nosotros, principalmente porque habitamos en ciudades tan distantes. Pero, aparte de esta cuestión, también sentí que yo quede mas envuelto con él que él en relación a mi. No lo culpo de nada, pues se que las relaciones son complicadas y que nuestros sentimientos están por encima de nuestras voluntades. Quede un poco frustrado y me sentí peor aun cuando el corto fin de semana acabó y tuve que regresar a Porto Alegre. Me invadió un gran sentimiento de pérdida y quede con la sensación de haber encontrado el compañero ideal para mi, pero que no podía tenerlo debido a la distancia. Los primeros tiempos después de mi viaje fueron bastantes difíciles. Rudinei continuaba escribiéndome, pero como amigo, y yo sufría, pues deseaba que todo hubiese continuado como antes. Pero ahora se que fue mejor así, pues las relaciones virtuales y a distancia no son completas y las personas acaban sufriendo por desear estar junto a la persona amada Tras mi vuelta de Niteroi, sucedió algo muy importante en relación a mi familia. Empecé a sentirme muy mal por esconder algo tan importante a mis padres, sintiendo la necesidad de abrirme con ellos. Pero simplemente no sabia como hacerlo. Hasta que mi madre recibió unas llamadas anónimas en las que una mujer decía que yo era gay y estaba teniendo una aventura. Las llamadas partían de Cintia, única persona que sabia sobre mi orientación y a la que le había hablado sobre mi encuentro con Rudinei. Esta actitud de una persona que yo juzgaba era mi amiga fue un duro golpe para mi. Por otro lado, este hecho fue la circunstancia de contar a mi madre sobre mi homosexualidad. Y fue un enorme alivio para mi. Mi madre en seguida me apoyó, diciendo que nunca se iba a avergonzar de mi ni me iba a dejar de amar por causa de mi opción sexual. Ella dijo todo lo que yo necesitaba oír y lloramos juntos. En los primeros momentos, las cosas no fueron muy fáciles, pues inicialmente mi padre no quiso aceptar la situación. Pero ahora el se ha conformado, aunque no hable sobre el asunto. Actualmente,
continúo teniendo contactos con Rudinei por emails y, eventualmente por teléfono. Somos amigos distantes ahora, pero siempre me acordaré de él
de una manera especial, pues fue el primer hombre que realmente encajó
con mis sentimientos y me posibilitó aceptarme plenamente como soy. Con
Rudinei aprendí que el amor entre dos hombres es posible y puede ser
maravilloso. No he tenido otra relación desde entonces. Pero hay un amigo, que también conocí por el chat, con quien ya me he encontrado personalmente un par de veces. Se llama Bruno, y es un hombre inteligente con el que tenemos muchas cosas en común. Confiese que estoy sintiendo que mi interés por el aumenta, pero aun no se si va a haber algo mas de amistad entre el y yo. Pienso que esto lo dirá el tiempo. De cualquier forma. se que aun he de encontrar al compañero de mis sueños y ser muy feliz ! En ocasiones, miro hacia atrás y me pregunto porqué estuve tantos años sufriendo, habiéndome reprimido inútilmente, intentando luchar contra mi propia naturaleza. Con certeza, el hecho de vivir en una sociedad muy prejuiciosa, en que la mayoría no acepta a los homosexuales, hace que muchos gays acaben internalizando los estereotipos y preconceptos, teniendo dificultades en su autoaceptacion. Sin embargo, ser homosexual no es una opción nuestra, la gente nace así. Por experiencia propia, digo que solo podemos ser felices cuando nos aceptamos plenamente como somos. Es necesario aprender a amarse a si mismo para ser capaz de vivir un gran amor con otra persona. También es preciso tener plena convicción de que ser gay no hace que nadie sea peor ni mejor que los demás. El homosexual es una persona como cualquier otra, simplemente con una forma diferente de amas. Nada mas. * * * *
Puedes contactar con Gustavo en el buzón: gutorgs@hotmail.com
|
|
|